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Argentina 2026: defensa nacional, regiones y disputa por el territorio


Melanie Favier | Febrero 2026

Con la entrada en vigencia del presupuesto nacional y la ejecución de las principales decisiones del Estado, el inicio de 2026 abre una etapa clave para evaluar cómo se implementa la política de defensa en un país federal. La defensa nacional, lejos de ser una cuestión exclusivamente militar, constituye una política pública que se despliega de manera desigual sobre el territorio argentino. Este trabajo analiza la relación entre defensa, federalismo y política exterior, destacando cómo las decisiones adoptadas a nivel nacional impactan de forma diferenciada en las regiones estratégicas del país y cómo una perspectiva federal resulta indispensable para una planificación eficaz de la defensa.

Imagen de Gonzalo Mary para el portal infodefensa.com

El inicio del año 2026 encuentra a la República Argentina ante la puesta en marcha efectiva de decisiones adoptadas durante el ejercicio anterior, particularmente en materia de defensa nacional, política exterior y asignación de recursos públicos. La ejecución del presupuesto revela cuáles son las verdaderas prioridades del Estado y cómo estas se proyectan sobre el territorio.

La defensa nacional, conforme a la Constitución Nacional y a la Ley Nº 23.554, es una competencia indelegable del Estado federal. Sin embargo, su impacto se materializa de forma desigual en las distintas regiones del país. Zonas fronterizas, espacios marítimos y áreas con recursos estratégicos —como el Atlántico Sur, la frontera norte o la Patagonia— requieren una presencia estatal sostenida, lo que vuelve indispensable una mirada federal en la planificación y ejecución de la política de defensa.

El presupuesto, regulado por la Ley Nº 24.156, no es solo una herramienta financiera sino un verdadero instrumento político que define capacidades reales. Como señala Oszlak, en él se expresa la voluntad efectiva del Estado. En materia de defensa, esto se traduce en infraestructura, despliegue territorial, capacidades operativas y presencia institucional en regiones clave.

Asimismo, la política exterior tiene efectos concretos en el interior del país. Las decisiones adoptadas a nivel internacional repercuten directamente en provincias vinculadas al comercio exterior, las fronteras, la logística o los recursos estratégicos. Como sostienen Russell y Tokatlian, la política exterior forma parte de una estrategia integral de posicionamiento internacional, cuyos impactos se sienten de manera desigual en el territorio nacional.

En este escenario, los espacios de análisis profesional con perspectiva federal cobran un rol central. Permiten articular el conocimiento jurídico, estratégico y territorial, y contribuyen a una comprensión más completa de los desafíos que enfrenta la defensa nacional en un contexto internacional cada vez más inestable. Fortalecer estos ámbitos es clave para consolidar una política de defensa coherente, sostenible y verdaderamente orientada a la protección del interés nacional.


Esta publicación constituye un extracto de nuestra revista ‘Der Globalist’Edición Febrero 2026

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